Canadá y México se muestran más flexibles en inicio de ronda clave negociaciones TLCAN

Una ronda clave de conversaciones para modernizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) arrancó oficialmente el viernes con Canadá y México mostrando más flexibilidad hacia las demandas radicales de Estados Unidos, que antes habían descartado de plano por considerarlas inviables.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien dijo que el TLCAN es un “desastre”, ha amenazado con frecuencia con sacar a su país del pacto a menos que se hagan grandes cambios.

Hay relativamente poco tiempo para llegar a un acuerdo bajo el cronograma de siete rondas planeadas hasta ahora, de las cuales la quinta arranca en Ciudad de México. Las pláticas se extenderán hasta finales de marzo para evitar las campañas hacia los comicios presidenciales en México a mediados del 2018.

“Es una negociación desafiante”, dijo a periodistas el jefe negociador canadiense, Steve Verheul.

En un principio, funcionarios canadienses y mexicanos indicaron que no discutirían propuestas inaceptables de Estados Unidos, como la cláusula de terminación anticipada (“sunset clause”) para acabar con el acuerdo a los cinco años y ponerlo bajo revisión sistemática.

Tampoco la de elevar el contenido regional en autos al 85 por ciento -frente al 62.5 por ciento actual- y que el 50 por ciento sea de Estados Unidos, algo que Canadá y México dicen no puede funcionar.

El foco de la ronda de conversaciones en Ciudad de México estaría puesto en presentar argumentos al lado estadounidense de por qué sus propuestas, como han sido presentadas, no funcionarán, dijo una fuente del Gobierno canadiense.

Canadá, añadió la fuente, estaba feliz de discutir las reglas de origen que definen el contenido en autos, pero insistió en que el porcentaje del 85 por ciento era imposible.

Fuentes canadienses dijeron el jueves que estaban abiertas a una propuesta mexicana para revisar el TLCAN cada cinco años en vez de la “sunset clause” de Estados Unidos. Canadá y México envían una gran mayoría de sus bienes a Estados Unidos y prefieren que el pacto continúe, en vez de lidiar con el daño económico que podría causar su salida.

MANDAR UN MENSAJE

Dicho esto, México ha intensificado sus esfuerzos para encontrar mercados alternativos. El canciller Luis Videgaray se reunió el viernes en Moscú con su homólogo ruso, Sergei Lavrov, para enfatizar la disposición de hacer negocios con naciones que no sean Estados Unidos.

“Al tiempo que llevamos a cabo este proceso de negociación, México está expandiendo sus horizontes comerciales”, dijo Videgaray en rueda de prensa.

Un funcionario de alto nivel de la cancillería mexicana dijo que las declaraciones tenían la intención de mandar un mensaje a Washington de que “no dependemos de ellos”.

Un funcionario mexicano dijo que Estados Unidos necesita poner en claro qué espera lograr con reglas de origen más duras dada la dificultad de elevar el umbral. Al enfatizar que el 85 por ciento en autos no era factible, el funcionario dijo que México no quería un “rompimiento” en las conversaciones.

Sin embargo, destacó que la industria automotriz de América del Norte había argumentado anteriormente en favor de bajar la cifra para mejorar su competitividad frente a rivales extranjeros. El funcionario agregó que una vez que los estadounidenses hayan explicado todo esto, podrían ver si encuentran un terreno común.

Un cronograma de la quinta ronda al que Reuters tuvo acceso muestra que las reglas de origen se discutirán el sábado.

En Washington, la Cámara de Comercio de Estados Unidos dijo que matar el TLCAN significa que estados manufactureros perderían cientos de miles de empleos que dependen del comercio con Canadá y México. El Instituto Peterson para Economía Internacional sostuvo que podrían desaparecer unos 187,000 empleos manufactureros directos enfocados en la exportación, la mayor parte en el sector de los autos.